Dicen que, en la vida, quien no arriesga, si bien no pierde, tampoco gana. Yo he arriesgado hasta mi propia vida en montones de oportunidades y, aunque no conozca a J.J. de hace tanto tiempo, eso no cambia mi percepción de él, lo que me ha mostrado de sí mismo y quién es en verdad.
Él me está pidiendo que, por una vez, deje todas mis reservas (obviamente, completamente justificadas), y me permita a mí misma, el tomar su mano, una mano amiga que solo busca algo positivo para mí, que solo busca