Miro mi reloj y sonrío al escuchar los pasos que vienen por el pasillo. Nadie puede andar por aquí más que la familia del presidente, a menos que, obviamente, sea una emergencia. Y como la niña no está aquí, es obvio que la madre no es quien se aproxima a la habitación. Tampoco el Presidente, actualmente está de viaje, por lo que no tengo que preocuparme por él ahora.
Hace unos momentos, le envié un mensaje al enamorado, que obviamente no sabe que la hija del presidente ya no está aquí, desde