Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalvada por la campana de tener que aguantar más estupideces, reclamos tontos y chillidos de niña pequeña en mitad de un berrinche. Nunca estuve más feliz de ver a un empleador, de lo que lo estoy ahora de tener al presidente frente a mí.
-Mailena, ve a tu cuarto, te dije que no salieras salvo que fuera una emergencia, que si necesitabas algo, le avisaras a tu madre, parece que no recuerdas que no debe verte nadie hasta que te traslademos a un lugar seguro.
-Pero p







