Estoy conduciendo con Lucas abrazado a mi espalda.
Esto es...raro.
Cuando llegamos a mi casa pasamos por seguridad y el enorme portón de la entrada nos bajamos y nos quitamos los cascos.
Tenía tiempo sin conducir y lo hice muy bien.
— Conduces horrible — dijo Lucas — Pensé que íbamos a morir atropellados.
— Claro que no - me quejé - Mas bien te salvé de morir golpeado por Nathan.
— Creo que prefiero morir golpeado que atropellado en un accidente por tu culpa — se burla.
— Ja ja — me reí sarcásti