Me giré para mirar a Rodri. Le hice un gesto con la cabeza y él asintió una vez.
—Por Luna Cielo —dijo, y le dediqué una triste sonrisa.
Miré a Sonia, cuyo pecho subía y bajaba agitadamente mientras observaba a Néstor.
—Él no te ayudará. Mi madre tiene asuntos pendientes contigo, Sonia. Así que te mantendremos viva, y ella va a jugar un pequeño juego contigo. Se llama '¿cuánto tiempo puedes seguir con vida?' —dije, riéndome mientras ella se retorcía y me gritaba. Eso solo me hizo reír más fuerte