Dylan me encontró y me llevó corriendo al hospital, donde me hicieron un lavado de estómago. Fue entonces cuando descubrieron que tenía cocaína adulterada en mi sistema, pero nunca supe quién me la había dado.
—¿Cómo podría olvidarlo? Mi estómago todavía lo recuerda. —Respondí, riendo sin gracia al recordarlo.
—Fue cosa de ella. Nació malvada, Rebel. Tenía doce años en ese momento y no sé cómo lo hizo ni con quién estaba involucrada, pero sé que fue ella. Incluso se rio cuando nos dijeron que es