Tosí y aparté la mirada, secándome los ojos y respirando profundamente para calmar mis emociones. Cuando volví a mirar, ambos me observaban fijamente.
—Tienes razón. No merecemos nada de ti, no después de lo que hicimos. Pero Rebel, sigo siendo tu madre, y él sigue siendo tu padre. Danos la oportunidad de demostrarte que te queremos. Te queremos, mi niña. Siempre ha sido así y siempre lo será. ¿Puedes hacer eso? ¿Puedes darnos a nosotros y a la familia una oportunidad?
¿Podía hacerlo? ¿Podía sim