—¿Qué te pasa? Chica, necesitas acostarte con alguien. Has estado muy tensa. ¿Es esa época del mes? ¿Está la tía Flo de visita, semana del tiburón? ¿Necesito lanzarte chocolate y vino? —Le golpeé en el pecho mientras se reía.
—Imbécil, no, estoy bien —miré a la mujer que le estaba lanzando ojitos de "ven a la cama" y sonreí con malicia—. Además, pareces un poco tenso, Guadaña. Tal vez, eres tú quien necesita acostarse con alguien. Creo que esa pelirroja de tetas grandes está interesada. —Le dije