"¿Está mala la leche?" Preguntó al acercarse al refrigerador, tomó el cartón y lo abrió, oliéndolo.
"No bebé, está bien". Le respondí, ella se encogió de hombros y se preparó un café sin leche. Y a mí me llamaban Salvaje.
"¿Dormiste bien, princesita?" Le preguntó a Rebel, que asintió y siguió comiendo sus huevos.
Me reí de ella; así eran nuestras mañanas; normales, eso me encantaba. Pero ese momento de normalidad se rompió cuando Blaze entró en la cocina usando solo bóxers, por lo que me levant