Libro 2. Capítulo 4. Celos.
Maddison Spencer – Bennett.
Suspiré profundo, porque Leonardo tenía razón. Tenía que escoger. Y honestamente, era una decisión simple. No negaría lo que las diosas destinaron para mí. No, esta era una de las decisiones más fáciles de mi vida.
Le di la mano a Alonso, le sonreí y le dije: “No hay nada que escoger, cariño. Tú eres mío y yo soy tuya. No hay nada de malo en esto. Así que, de esta, salimos juntos.”
La sonrisa en su rostro se hizo amplia y brillante. No dijo que estaba orgulloso de mi