POV: Léo Blanc
La Ciudadela de los Susurros no solo estaba bajo asedio; estaba siendo desmantelada átomo a átomo.
El Híbrido del Vacío no usaba arietes ni catapultas. Se limitaba a flotar frente a las puertas de obsidiana, y donde sus alas de cristal refractaban la luz, la piedra se convertía en arena fina. Era una visión de una belleza aterradora: un ángel de metal líquido y sombras que emitía un zumbido que hacía que mis dientes sangraran.
—¡Mantengan la posición! —rugí, mi voz de Lobo de San