Narrado por Luna
Al amanecer del día siguiente, lo inevitable llegó. Aquello que ya temíamos, aquello que Salvatore venía prediciendo y contra lo que Alex se armaba silenciosamente desde hacía años – no contra este enemigo en particular, sino contra cualquiera que osara levantar la cabeza. Ahora, el ataque explotó no como un solo golpe, sino como un terremoto que sacudió los cimientos del bajo mundo.
Los ataques comenzaron. No a una, sino a varias fortalezas de los Dones italianos, esparcidos p