Narrado por Luna
Dos semanas habían pasado desde que Alex cayó. Mientras él permanecía inmóvil en la cama, una pesadilla se desarrollaba afuera: Alan Morano, como un buitre paciente, usaba trampas y traiciones para desmantelar metódicamente el imperio de su hijo. Tsurushi y los otros hombres luchaban con valentía, protegiendo lo que podían, pero no había cómo negarlo — sin el mando férreo de Alex, sin ese temor que su nombre inspiraba, todo se estaba desmoronando.
Necesitaban un líder. Alguien