Mundo ficciónIniciar sesión(Alex narrando)
El olor a pólvora aún impregnaba mi garganta cuando agarré el cuerpo de Léo. La sangre corría entre sus dedos, demasiado caliente, demasiado rápida. No lo pensé dos veces: até su brazo sobre mi hombro y lo levanté, como si fuera una pluma. El chico era ligero, pero en ese momento sentí como si mi corazón pesara toneladas.—Forza, ragazzo… —murmuré, apretando la mandíbula—. Sé que eres fuerte, no vas a morir ahora.El camino hasta la base médica parec






