Alejandro
I. El Calendario de la Obsesión
Regresamos a la Torre Cifuentes. El helicóptero aterrizó en el helipuerto privado, y descendimos a la rutina con la misma fachada de poder que habíamos mantenido durante una década. Pero la fachada era ahora una mentira hueca. Yo ya no era el Acero inexpugnable; era una cáscara funcional envuelta en una nueva y desesperante dependencia.
La Cláusula 4.1, el Mantenimiento de la Cohesión Estructural (MCE), era mi tortura. En mi oficina del Piso 80, mi atención ya no estaba en los movimientos bursátiles o en los reportes de riesgo, sino en el calendario digital proyectado en mi escritorio. Hoy era 18 de Noviembre. El MCE estaba programado para el 15 de Febrero. Ochenta y nueve días.
Ochenta y nueve días de perfecta abulia.
La Ceniza, por supuesto, había regresado a su estado de cero absoluto. Ella se movía con la precisión de un autómata cuántico. Su ropa, su tono de voz, su dieta, el control de sus movimientos en la suite; todo había sido diseñad