Isabella
I. El Ritmo de la Devastación
El tren de alta velocidad Proyecto Odisea ya había alcanzado su velocidad de crucero de 200 kilómetros por hora cuando la Ceniza tomó el control. La cabina de mando, una maravilla de fibra de carbono y cristal, se sentía como una cápsula de pánico suspendida sobre el sur de Chile. Afuera, el paisaje se difuminaba en líneas verdes y marrones; dentro, el mundo se había reducido a la respiración entrecortada del Dr. Werner Haas y el tic-tac invisible de la cu