Alejandro
I. El Piso 80: La Nueva Arquitectura del Dominio
El silencio en el jet privado de regreso a Santiago, después de la contención del Proyecto Odisea, fue más pesado que el rugido de los motores. No era el silencio de la tregua, sino el silencio de la rendición táctica. Le había entregado a Isabella la autoridad ejecutiva total sobre el Protocolo Ceniza-Vance, la limpieza de su pasado, y lo más peligroso de todo, acceso a mis archivos de comunicación con Marie Moreau.
El precio de mi sup