Mundo ficciónIniciar sesiónTraspaso el umbral de la puerta y, con ello, también cruzo la línea de confianza que Aike tiene sobre mí.
Puede que me dé mil excusas al respecto de por qué estoy traspasando esta línea, pero lo cierto es que los celos, la semilla que acaba de sembrar esa loba insidiosa, está haciendo su trabajo.
“Ya no vamos a echar para atrás”, me dice Aella, “así que debemos hacer que valga la pena”.







