Después de tanto tiempo sin intimar con nadie, el resultado de haberse dejado llevar fue inevitable: durmió hasta las diez de la mañana del día siguiente. Cuando por fin llegó al set de filmación, ya eran casi las once.
Miguel la vio y le preguntó con preocupación:
—¿No que te sentías mal? ¿Por qué no te quedaste a descansar?
Regina no entendía nada. Miguel le explicó:
—Valeria vino en la mañana y le avisó al director que no vendrías. Ya casi todo tu trabajo de vestuario y maquillaje para las es