En casa no sabía qué hacer; sus pensamientos siempre volvían a Sebastián. Tenía que mantenerse ocupada para superar la ruptura.
Desde que empezaron con las ventas en vivo por internet, el negocio solo funcionó bien el primer día; después, todo se redujo bastante. A veces, las ventas de un día no alcanzaban ni para cubrir los gastos básicos.
Las promociones ayudaban, pero no podían hacerlas seguido porque perderían su atractivo. Además, con los costos de personal, los servicios y la renta, el ma