Capítulo 51
A Gabriel se le tensó un poco la mandíbula.

Pero al ver sus ojos, húmedos y enrojecidos como los de un conejillo asustado, no tuvo el corazón para negarse.

...

Esta vez, Regina llegó a casa de Gabriel cargada con bolsas grandes y pequeñas repletas de botanas; incluso había comprado frutas, todo pagado por él.

Apenas entró, se cambió por unas pantuflas y fue directo a la sala para encender la televisión.

Gabriel puso las frutas sobre la mesa de centro.

Justo cuando se levantaba, sonó el celular q
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Imelda Aguirremmmm creo que Gabriel no es tonto por eso a durado soltero
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