Él le había prometido que le sería leal.
El ánimo de Regina por fin mejoró. Volvió a guardar el vestido en su lugar y cerró el cajón.
***
Aprovechando que Gabriel estaba de viaje por trabajo, contrató a unos instaladores para que colocaran el lavavajillas, el horno y todo lo que le faltaba a la cocina; de una sola vez, compró todo lo necesario.
En el balcón, instaló un tendedero, una mesita con sus sillas y solo faltaban algunas plantas para que quedara perfecto.
Planeaba ir al mercado de flores