Al escuchar su respuesta, el corazón de Regina se aceleró.
—Entonces, ¿a dónde quieres ir a comer?
Ella se volteó a verlo.
—¿No que me ibas a invitar a comer? —dijo Gabriel con calma.
Ella echó un vistazo rápido por la ventana del carro.
—Aquí está perfecto.
Estaban cerca de Plaza Dorada. El centro comercial tenía muchísimas opciones para comer y todos los restaurantes eran agradables.
Gracias al like que le dio Sebastián Rivas, las ventas de la ropa de la tienda habían alcanzado un nuevo récord