Regina iba en camino a entregarle un vestido a una clienta cuando recibió una llamada de doña Rosa. Al enterarse de que Maximiliano la estaba buscando, decidió no volver a la tienda. Después de la entrega, le avisó a Andrea y se fue directo a casa.
Sin embargo, no se esperaba que, apenas al bajar del carro, vería a Maximiliano esperando en la entrada del condominio de Gabriel, observándola con una intensidad amenazante.
Quiso echar a correr hacia la entrada, pero el hombre la alcanzó y la sujetó