CAPÍTULO 50 – La bruma del engaño.
En medio de la noche, Camila se despertó, sintiendo un nudo en la boca del estómago, mientras un peso extraño le oprimía el pecho.
Abrió los ojos con lentitud, y comprobó que se encontraba en una habitación apenas iluminada por las luces que atravesaban la ventana.
Mientras intentaba recordar qué había pasado, sintiendo que su mente aún estaba demasiado nublada y que el agotamiento estaba aún presente, miró su pecho y se encontró con un brazo masculino sobre ella.
El corazón le dio un vuelco en