CAPÍTULO 33 – Es peor que un demonio.
Camila vio el rostro crispado de Alex, y abrió los ojos de par en par. ¿Qué hacía allí y por qué se lo veía tan alterado?
—Señor, ¿usted es…? —preguntó el médico, frunciendo el ceño.
—Alex Johnson —respondió Alex, sin rodeos—. Soy el jefe de la señorita —añadió, mirando a Camila, quien lo observaba boquiabierta.
—¡Oh! —exclamó la enfermera, sorprendida—. Es cierto, es el señor Johnson. Lo sentimos mucho, señor —se apresuró a decir la mujer, juntando sus manos frente a ella y haciendo una ligera