En seis meses ella se casaría, en seis meses sería la señora Sinclair y esa idea no la emocionaba en lo absoluto por lo menos no como pensó que se emocionaria si todo hubiera sido diferente. Si tan solo Dorian y ella fueran una pareja enamorada recién prometidos normal.
Liv siente como su mundo de tambalea, Dios ella aún no se hacía la idea de casarse con un desconocido y ahora debía también trabajar con él.
Cierra los ojos rescostandose en una de las paredes no tan alejadas de la oficina del