Dorian estaba feliz de que pronto seria dado de alta y podría irse a casa con su esposa.
Ya no aguantaba un segundo más en ese hospital.
—Puedes quedarte quieto, sobrino—le pidió su tía Claudia pero es que estaba tan ansioso para que le dieran de alta que no podía dejar de moverse de aquí para allá.
—Lo siento tía pero me quiero ir de aquí lo antes posible—se disculpó él.
Olivia a un llegaba de la universidad ya que aunque ella quería quedarse con él, no la dejó. Más que hoy tenía un examen i