Dorian ese día no tenía muchas ganas de irse temprano a su departamento así que se había quedado hasta tarde a trabajar en su oficina.
La verdad era que llegar a temprano a casa no lo atraía si Olivia no estaba allí para recibirlo y aunque habían pasado tres días sin verla le parecía una eternidad sin tenerla y eso lo enfurecía porque a pesar de que su razón era consciente de la traición de ella, su corazón seguía buscando una razón aunque fuera pequeña para creer en su inocencia o perdonarla.