Dorian se adentra por los pasillos de la empresa con pasos seguros y con la mirada en alto. Él puede escuchar los murmullos a su alrededor y uno que otro suspiro que algunas empleadas dejan escapar cuando lo ven.
Antes pensaba que era por lo apuesto que le parecía a las féminas, no lo pensaba porque fuera arrogante sino por la cantidad de chicas con las que Dorian había estado que se lo habían dicho infinidades de veces pero en realidad él estaba empezando a creer que su verdadero atractivo ven