Cuando Alex se quitaba el vestido y comenzaba a ponerse su ropa, escuchó el tono de su móvil. Revolvió debajo del montón de ropa sobre el sillón y allí debajo lo encontró.
Era Manuel. Con todo aquello se había olvidado totalmente de que le había dicho que iría a verla.
—Manuel, cuánto lo siento, estoy en casa de Ariana y se me hizo muy tarde. Olvidé por completo que ibas a mi casa.
—“Justo te llamaba para saber si estarías allí, para llevarte lo que hablamos, aún no estoy en tu casa. Pero si lo