Clara
—Esto sigue siendo surrealista —dijo Lucy—. Casi perdí la esperanza de que alguna vez recuperaras la libertad.
“Es un verdadero milagro. Gracias por resistir con tanta fuerza, Clara”, añadió Mabel.
Logré esbozar una sonrisa a pesar de mi rostro rígido. Ha pasado casi una semana desde que, según mis amigos, me liberaron repentinamente de la mazmorra. Dijeron que me había desmayado y que desperté unos días después. Gracias a Mabel, que conoce a un sanador, me atendieron a tiempo. Porque Vin