Mundo de ficçãoIniciar sessãoPunto de vista del autor
Janice no dejaba de pasearse por la habitación. Su lobo gruñía sin parar mientras las palabras de Amelia resonaban en su cabeza. Apretó con más fuerza la copa de vino que tenía en la mano hasta que se rompió, atravesándole la palma. Amelia nunca la había mirado a los ojos para replicarle desde el







