Ya era lunes y me habia olvidado por completo de tomarme la pastilla de emergencia, había estado con Armando sin ninguna precaución, y ya no tomaba la píldora, asi que fui corriendo a la farmacia.
Decidí iniciar otra vez mi protección, porque mi hijo aún era pequeño y quería darle toda mi atención.
Transcurrió la jornada sin ningún inconveniente, como siempre, hacía mi trabajo lo mejor que podía.
No había tenido noticias de Armando en todo el día, y eso me resultaba un poco decepcionante, hu