El frío recorría toda mi columna vertebral, la ausencia de sentimiento era algo extraño pero no incomodo, simplemente era la sensación de no tener ni un peso encima, ningún recuerdo ni mucho menos dolor. Quizás hasta podía decir que era más fuerte que antes, y mientras caminaba de vuelta al instituto en medio de bosque que rodeaba la Fortaleza de los Cuervos, podía sentir la presencia de todos los seres que lo habitaban, los pequeños pasos, las mordidas que las ardillas a las bellotas, las luce