— ¡Eli? ¿Eli! —Llamaba mi abuelo, estaba encima de un árbol de roble, la tarde ya casi caía, el sol iba a ocultarse pronto, pero no me importaba; me habían suspendido del colegio por haber cortado el cabello a Melisa, porque ella se había burlado de las trenzas que mi abuelo me había hecho viendo tutoriales en YouTube y me había enviado el almuerzo en con formas de animales como los que acostumbran en Japón. Sin embargo, el osito a mi abuelo no le había salido a la perfección y se había deforma