En el pasillo casi siempre caminaba dando traspiés, el suelo con grietas no me permitía seguirla como ella quería, y se burlaba por ello, riéndose de una manera que empezaba a detestarla en verdad. Y detrás de nosotras venía un chico, su aura era demasiado oscura y cargaba en ella la espada del cual Demian había sido tocado. Recordarlo de alguna manera dolía y hacía que mi corazón se encogiera más que cuando el Duque extraía mi esencia, en mi cuenta mental esto ya era la veinteava vez, mis cade