Once años atrás:
—Tienes un don muy particular, aunque deberías estar con los Cuervos, sé que me serás muy útil —dijo Schlunk paseándose por el despacho de la Fortaleza que era un poco más pequeña y poco iluminada que la del Instituto—. He visto cosas, muchas. Pero yo no estaré para poder impedirlas y, tú eres el indicado para hacerlo.
— ¿Qué debo hacer? —Respondió el muchacho que permanecía de pie, muy firme, como todos los Cazadores Especiales para con sus líderes—. Mi lealtad siempre estará