Las luces de toda la Orden Negra estaban encendidas, como una ligera esperanza, los Cuervos había logrado romper el hechizo en el que habían estado, la nieve había desaparecido con los primeros rayos de luz. La restauración de las instalaciones estaban llevándose a cabo, después de un funeral general, todos parecían tener una capa de tristeza que cubría sus auras, pero, debían retomar sus actividades, como siempre. Un hermano que se iba era un hermano bendecido. Cada uno de los que habían sobre