Desde que Lyra había aceptado a su lobo y empezaron con los entrenamientos más intensos y estrictos con el propósito de liberarlo, su cuerpo había cambiado por completo, en cuestión de un par de semanas tenía una condición física extraordinaria, incluso su cabello y uñas empezaban a crecer más rápido, también sanaba cualquier herida más rápido de lo que creía cualquier Omega sin lobo podría hacerlo, no solo era eso, también era más fuerte y más ágil, aunque no era eso lo que le importaba ahora