—Es totalmente seguro —me garantiza, y tira de mi cara para que deje de mirar todos esos grandes aviones en los que preferiría embarcar. Me da igual si no se dirigen a nuestro destino. Iré a donde me lleven.
—No parece seguro —replico mirando el aparato, y entonces veo a una mujer con una postura perfecta, un pelo perfecto, un maquillaje perfecto y una sonrisa perfecta—. Parece demasiado pequeño.
—Addison. —Su voz suave y reconfortante me obliga a desviar la mirada de nuevo hacia él. Me está so