La mandíbula de Lucas llega a la mesa. Eso no me ayuda.
—Lucas, ¿te imaginas cómo sería? Ya me tiene abrumada y hasta cierto punto me gusta, pero ¿estando embarazada?
Cierra la boca.
—Por Dios, Addison, vas a hacer que el hombre termine en un manicomio.
—No es razón suficiente —contesto.
Sé el efecto que eso tendría en él, pero él no ha tenido en cuenta lo que sus actos iban a hacerme a mí. No estoy preparada para esto, y él no se ha parado a pensar en mi opinión.
—Y no es sólo eso.