POV: Osborne
Alex retrocedió un paso y soltó una risa amarga.
—¿Por eso estabas tan furioso ese día? ¿Por esa gorda de mierda? —dijo con la voz cargada de dolor.
Sus palabras me cortaron como una daga y la sangre me comenzó a hervir de ira.
—No te atrevas a insultar a mi compañera —advertí.
Intentaba controlarme porque se lo había prometido a Aina, pero ese idiota buscaba sacarme de quicio. Me erguí y proyecté el peso de mi aura sobre él.
—Ya no es la loba a la que rechazaste ni una gorda