POV: Aina
La ceremonia de unión por fin terminó y llegó el momento de la recepción. Las parejas se agruparon, tomadas de la mano, y se abrieron paso hacia el salón de fiestas.
El brazo de Osborne rodeaba mi cintura con una posesividad que me excitaba y me pegaba a su lado como si quisiera dejarle claro a toda la manada a quién le pertenecía.
—No se va a morir si le das algo de espacio para respirar —bromeó una voz profunda a nuestras espaldas.
Oh, Diosa, era el Alfa Owen.
Casi me reí y ambo