Capítulo especial:
Aleksandra Vólkov
Le di un último mordisco a la manzana que tenía entre mis manos y lancé lo que quedaba de ella tan lejos como pude. El viento comenzó a soplar, por lo que me agarré fuerte de las ramas del árbol y cerré los ojos, disfrutando de la maravillosa sensación que dejaba el mismo al golpear mi cara suavemente y alborotar mi cabello.
Damien, por otro lado, estaba en lo más alto del árbol comiendo manzanas, y aunque me había invitado a estar con él allá arriba, pref