(Maratón 8/9)
Alek Vólkov
—Última oportunidad para que termines de hablar, hijo de perra —le advertí con los dientes apretados y él solo río con cinismo.
—La lealtad no se compra y eso es algo que deberías de saber, Vólkov —me mostró sus asquerosos dientes amarillos y las ganas de arrancarselos con mis propias manos no se hicieron esperar, pero debía ser paciente si quería sacarle algo de información.
Sí es que iba a ser posible, pues teníamos horas tratando de que pudiera hablar y solo repet