(Maratón 5/9)
Dasha Petrov
—¿Deseas tomar algo? —le pregunté con amabilidad y ella negó rápidamente.
—No, gracias, solo vine a hablar contigo porque no cuento con demasiado tiempo —colocó sus manos encima de la mesa de la cocina con evidente nerviosismo.
La miré y asentí aún no muy convencida de sus palabras. Luego de unos segundos, ella finalmente me miró de vuelta y comenzó a hablar.
—Vine porque Sergei no está bien —soltó de repente e inmediatamente las alarmas en mi cerebro se encendieron