Alek Vólkov
(Maratón 2/6)
Le di una última calada al cigarrillo que tenía entre mis manos y tomé el teléfono para responder la llamada entrante.
—Diga —respondí sin ver el remitente y de mal humor por la interrupción.
Me encontraba supervisando uno de los cargamentos más importantes que iban a salir directo para Estados Unidos y por obvias razones no podía tener distracciones de ningún tipo.
No podíamos permitirnos ni un solo error, pues las autoridades estaban tras nuestros pasos y eran