Dasha Petrov
(Maratón 1/6)
Mi estómago rugió en cuanto el exquisito olor de la sopa que estaba haciendo María entró por mis fosas nasales.
Sin poder evitarlo, eché un vistazo a la cocina a ver si ya estaba lista, sabiendo que no era así pues desde que habíamos llegado María me había dicho que aún le faltaba hervir un poco.
Decidí no preguntarle nada y tratar de concentrarme en otra cosa que no fuese la comida, pero se me hizo casi imposible, por lo que decidí preguntar otra cosa.
—¿Ahora