Leandro la miró fijamente, con una ligera sonrisa en los labios.
—Está bien, ya pasó. Volvamos.
De regreso en Santiago, Lina recibió una llamada de Lucas.
—Lina, estás volviéndote cada vez más audaz. ¿Cómo te atreviste a enfrentarte a Fabio, ese tipo extremadamente peligroso, sola? ¿Sabes lo peligroso que es eso?
—Oh, Lucas, estoy bien, ¿sabes? Además, con Leandro aquí, ¿qué hay de qué preocuparse? Además, Fabio ya ha sido capturado. ¡Así que relájate, Lucas!
Lucas ya estaba al tanto de t